Me llamo Javi. Soy un sanluqueño de 34 años cumplidos, precisamente,
durante estos días festivos.
Como siempre explico, no me gusta la feria. Y no me gusta porque no
soy un apasionado de los pilares básicos de esta celebración, a saber:
las sevillanas, los caballos y, como no, la manzanilla.
Pues bien, aún así, vengo a escribir estas letras para hacer una
defensa de la feria, pero de la feria tal y como debe de ser, no en la
que le han dejado convertirse en los últimos años y que la va a
llevar a desaparecer más pronto que tarde como no se haga algo para
remediarlo. Os pongo en antecedentes.
Como ya he comentado tengo 34 años y no me apasiona la feria, pero
llevo 7 años perteneciendo a una caseta de socios. Lo hago porque lo
que sí que me gusta es pasar tiempo en la (buena) compañía de los
amigos, y el lugar y las circunstancias no me importan demasiado.
Pertenezco a un grupo de unas 20 personas, que año tras año y con
muchísimos esfuerzo sacamos adelante la que probablemente sea la
caseta más joven de la feria. Y digo con muchísimo esfuerzo porque
realmente es así. Tener una caseta de feria no es fácil. En primer
lugar es bastante costoso económicamente, y siendo jóvenes y tal y
como están las cosas, es un gasto al que uno podría renunciar
fácilmente, pero no lo hacemos. Además requiere bastante de nuestro
tiempo y de nuestro esfuerzo, ya que llevar a cabo el montaje y
desmontaje de una caseta no es tarea fácil ni liviana.
Una vez dicho esto, el motivo de esta carta no es otro que denunciar
la PÉSIMA GESTIÓN que está llevando el ayuntamiento de nuestra ciudad
para con esta fiesta a la que, año tras año, no hace más que deslucir
y maltratar.
La Feria de la Manzanilla debería ser eso, MANZANILLA…..
Manzanilla y SEVILLANAS. Sevillanas que hagan que las mujeres de este
pueblo se vistan con sus coloridos trajes y saquen, o al menos
intenten sacar a bailar a sus maridos o novios, y si éstos no quieren
pues a bailar con una amiga…o con una desconocida, que tan bien se da
en muchos casos.
Debería ser TORTILLAS de patatas y platos de pimientos fritos, y
caracoles y chocos, incluso serranitos…o gambas y jamón.
Debería ser CASETAS de amigos y familias, en las que poder ir a comer
y beber con ellos mientras se escucha a Salmarina. Casetas, un lugar
al que poder ir con la certeza de que nos vamos a encontrar a nuestro
compadre, porque la caseta es "nuestra casa en feria".
Pues las autoridades no opinan lo mismo.
Ellos creen que la feria es rebujito. Perdón, no rebujito, que por
otro lado me parece un buen invento para aquellos como yo, a los que
no nos sienta bien el vino. Para ellos la feria es MACETAS de rebujito
con muchos sorbetes. De rebujito y de Ron, y de whisky, y de ginebra.
También es música pop, TECHNO, salsa, rock, rap, house, etc. Y fiesta
del tanga, sí, sí, ¡del tanga! como anunciaban en una de "sus"
casetas.
Es BOTELLÓN. Y no en cualquier lugar, no. Es botellón en la avenida de
la estación, puerta de entrada de muchos turistas que llegan en
autobús a nuestra feria. Aparte claro está, del grave perjuicio que
tiene para una caseta que enfrente de ella se pongan un grupo de
jóvenes a hacer botellón.
También es HAMBURGUESAS y perritos calientes, y kebab y shauarmas. Y
no en cualquier lugar, no. En medio de dos casetas tradicionales, para
poder hundir más, si cabe, a los caseteros locales que invierten su
dinero y contratan a sanluqueños, y compran a proveedores del pueblo.
Ellos prefieren beneficiar al feriante nómada, desarraigado.
Es LUNES DE RESACA. Lunes de resaca que, junto con el resto de su
gestión, no hace sino facilitar las cosas para que la gente huya en
masa del pueblo a hoteles de "cercanía". Hoteles que distan del pueblo
no mucho más allá de una hora, que no ofrecen absolutamente nada, pero
en el que por "dos duros" pasan esta feria que no les gusta. Esta
feria a la que las autoridades han convertido a la Feria de la
Manzanilla y que, si mis datos no son erróneos, ha perdido sólo este
año alrededor de 50 de sus módulos.
Además de todo esto, no hacen absolutamente nada porque los jóvenes
participen en ella, a parte claro está de dejarles hacerles botellón
en cualquier lugar. Quizás crean que ellos van a vivir eternamente.
Yo creo que esta feria se muere y nadie hace nada para que se remedie.
Y digo nadie, porque otros que deberían velar por la continuidad de
los valores de la feria, como son la asociación de caseteros "La
caña", tampoco hacen nada.
Lo que cada vez está más claro es que ESTA FERIA NO LE GUSTA A NADIE:
no le gusta a los que se van de puente y no les gusta a la mayoría de
los que se quedan.
No sé cuál puede ser la solución, aunque podría sugerir muchas ideas.
Pero así no debe seguir.
Vale que el pueblo no tiene un duro, que hay mucho paro, que no hay
"pa ná". Pero eso ha ocurrido siempre en Sanlúcar. Siempre hemos sido
un pueblo pobre, exceptuando la locura de los primero años del S. XXI,
y la feria ha estado ahí. El que tenía mucho pues iba todos los dias y
el que tenía menos, pues iba menos, pero iba. Unos comían jamón y
gambas y otros tortilla y pimientos, pero lo que no comían eran kebab.
O acaso nos imaginamos el día grande de la ciudad de Estambul y los
turcos pidiendo manzanilla.
Cada cosa tiene su tiempo y su sitio y como dicen, "no se pueden
mezclar churras con merinas".
Como dije antes, a mí no me gusta la feria, pero la feria debe ser lo
que debe ser y al que no le guste pues que no vaya.
Y si al pueblo de Sanlúcar no le gusta su feria, pero su feria de
verdad, La Feria de la Manzanilla, pues que la quiten y ya está, y no
va a pasar nada.
miércoles, 23 de mayo de 2012
lunes, 14 de mayo de 2012
Sanlucar, tierra de toreros
Sanlucar, tierra de toreros.
Decía Joselito El Gallo allá por el año 1916 una frase que ha quedado para la historia de la tauromaquia, “Quien no ha visto toros en el Puerto, no sabe lo que es un día de toros”. Más verdad que verdad, pero en los tiempos que andamos de vacas flacas y de toros gordos y de crisis, también taurina, como la vivida en Barcelona, creo que es oportuno extenderla desde Bilbao a Algeciras y de Valencia a Olivenza, no solo a El Puerto, sino a toda España. Quien no ha visto una corrida de toros en cualquier lugar, no puede saber de toros. Cada sitio tiene sus costumbres y su idiosincrasia, pero con algunos elementos comunes, la liturgia del torero, la fiesta en si, y por supuesto el toro bravo que es el principal artífice de que esto funcione. ¿Tipical Spanish? Si, ¿Y que?
El sur de España es taurino por antonomasia, en cualquier rincón se demuestra la afición, aquí la fiesta se vive con mucha pasión, quizás un pelin más que en el norte u otros lugares de España, creo que influye la forma de ser de las personas, la forma de vivir, las tradiciones etc. Por aquí hay mucho campo bravo, ganado, peñas taurinas y en casi todas las ciudades hay una plaza de toros y en algunas de ellas se celebran ferias importantes que sirven de referencia para una temporada, como Sevilla, Málaga, Córdoba, y más cercana El Puerto, Algeciras o Jerez, sitios que forman parte de la historia de la tauromaquia por faenas importantes en sus alberos, a destacar Curro Romero en Sevilla, Paula en Jerez, Manzanares en Algeciras y muchas otras. Hay que decir que aunque la parte norte de España tenga menos feria con respecto al número de corridas, son de gran envergadura y calado y hablo por ejemplo de Pamplona, Bilbao o Santander, sitios claves en la temporada taurina; los toreros en estos sitios se esfuerzan más si cabe por el triunfo, al igual que en Sevilla, Madrid o Valencia. No es lo mismo un triunfo en una plaza de primera categoría, con la repercusión que ello conlleva en radio, televisión e internet, a una de tercera categoría o a una portátil.
Pero si hay un sitio clave e importante, ese es Madrid, las Ventas. Madrid es diferente para todo, para algunos toreros y aficionados la plaza de toros más importante del mundo, y sin duda lo es, para otros, y algún que otro torero así lo ha declarado después de realizar faenas que no llegan a los tendidos, una plaza donde más que nunca me voy a jugar la vida y si me tocan unas palmas me doy con un canto en los dientes. Dicen que es un público frío, que exige mucho. Incluso hay toreros que no se atreven a exponerse al veredicto de esa plaza. Los toros son mirados con lupa, creo que como tiene que ser, como he dicho antes es el principal motor de esta fiesta. Sino es así, el Tendido 7 empieza a funcionar.
Pero en general, el Sur, y concretamente este rinconcito gaditano y sus alrededores, sentimientos como la pasión y la emoción son mas agradecidos que en otros lugares, no sé porque, pero es como si tuviéramos otra manera de verlo. Un OLE de Sevilla suena diferente a uno de Bilbao o de Valladolid, ni mejor ni peor, vamos a dejarlo en diferente. Pero Sevilla es Sevilla y Madrid es Madrid.
Si quiero hablar de toros a día de hoy, no me puedo ni quiero dejar pasar el nombre de José María Manzanares, hijo del maestro del mismo nombre. Torero alicantino, que debió haber nacido en Sevilla como así quería su padre, con el inconveniente de que la madre que lo parió se adelanto en el parto y no pudo llevarse a cabo. La Maestranza podía haber sido su cuna, ahora es su casa.
La primera vez que vi a Manzanares hijo fue aquí, en Sanlucar, en el Pino. Hace ahora diez años. Veguita y uno mismo acudieron a verlo. Nos sentamos en barrera por gentileza de mi padre. Era una novillada. Le corto las orejas a sus novillos. Estuvo cumbre y era la cuarta vez que se ponía delante de un animal, tenia muchísimo merito, y ya se le veía maneras. Nos engancho. El fin de semana siguiente fuimos a la Feria de Jerez a verlo de nuevo, y así hasta hoy. Ahora, en la actualidad, ha perfeccionado su toreo hasta límites extremos y su fin es llegar a la máxima naturalidad, y por lo que estamos viendo en los últimos años lo conseguirá. A las pruebas me remito.
Sanlucar también tiene algo de diferente. Tenemos una plaza centenaria que ha visto en su albero faenas de Lagartijo chico, Curro Romero o Rafael De Paula.
Por el clima, por el ambiente que se crea alrededor de la plaza o por la forma de ser de Sanlucar y de los sanluqueños, Sanlucar es tierra de toreros, y de toreros grandes como Limeño, Ojeda, Parada, Marismeño, Blanco, por no hablar de toreros de plata como Carmelo, Mangui o Juan Montiel. Otros muchos se vienen a pasar el invierno aquí, a este rincón, a entrenar en esta plaza, a torear de salón, a correr por la playa, incluso toreros de fuera de España, mexicanos, colombianos, o franceses se vienen a esta tierra a preparar su temporada. Coinciden todos en la plaza de Sanlucar casi al amanecer, allí les espera Diego Robles, apoderado de grandes figuras y culpable de muchas visitas de las que hablo, Litri, José Luis Moreno, Tato, Dávila Miura, Padilla… es un gran conocedor de este maravilloso mundo que son los toros.
La última prueba de esta Sanlucar torera se llama Álvaro Sanlucar, novillero que esta creando a su alrededor mucha expectación. La gente le espera con la ilusión que hacia tiempo que no se veía por aquí y como ultimo cartucho para esta ciudad que necesita sabia nueva. Lo dicho, Sanlucar, tierra de toreros.
viernes, 4 de mayo de 2012
Sanlúcar, tierra de toreros.
Como cada año, y ya van 5, la imprenta Santa Teresa ha vuelto a confiar en uno mismo para escribir unas palabrillas en su revista FERIA DE LA MANZANILLA.
En breve publicaré el articulo completo aqui por si a alguien le interesa.
Un saludo.
En breve publicaré el articulo completo aqui por si a alguien le interesa.
Un saludo.
Sanlucar, tierra de toreros.
Como los ultimos 5 años, la revista que pública la imprenta Santa Teresa FERIA DE LA MANZANILLA vuelva a confiar en uno para publicar unas palabrillas sobre un tema de actualidad.
En breve publicare en exclusiva el articulo por si hay alguien que le interese.
Un saludo.
En breve publicare en exclusiva el articulo por si hay alguien que le interese.
Un saludo.
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